martes, 3 de julio de 2012

Adolescente trató de salvar a su amiga que murió al colapsar rueda moscovita

***SNN
 
 
 
 

Sus manos inquietas y sus pies que pedalean en el piso son signos inequívocos de su estado nervioso.

 
Ney Villamar es uno de los tantos jóvenes que la noche del sábado querían disfrutar del vértigo de la rueda moscovita instalada en El Paraíso, un barrio de Bahía de Caráquez.


Ney, de 15 años, se sentó junto a su prima Yoselyn Moreira y su amiga Emily Andrade Zambrano, engancharon la varilla metálica que hace de seguro y empezaron a vivir las emociones de este juego mecánico. Sin embargo, con las primeras vueltas, Ney notó que algo no andaba bien. "Los hierros chillaban y no giraban con orden sino que parecía que se salían", expresó.


El joven dio la alerta al operador de la máquina. Le dijo que parara pero nadie le hizo caso. Él le repitió 4 veces al maquinista que frenara, que había problemas con los hierros. En la quinta vez insultó al operador pero éste lo miró amenazante y en vez de frenar aceleró. En pocos segundo todo se convirtió en un caos, el aparato chilló fuertemente y los hierros endebles se doblaron.


Momentos de mucho terror. Ney, Yoselyn y Emily estaban en la cúspide de la rueda a unos 10 metros de altura. La estructura metálica se dobló como rosa muerta y los cuerpos empezaron a caer. Ney intentó agarrar a su amiga pero no pudo. Emily cayó desde lo más alto y murió al golpearse la cabeza.
 
 
Yoseyn también estaba cayendo pero alcanzó a sostenerla de la blusa mientras él con la otra mano se sujetaba de una varilla metálica que todavía no cedía. La rueda seguía girando desordenadamente. Seis metros pudo sostener a su prima hasta que faltando cuatro se le aflojó, pero el impacto fue menor y sobrevivió a la caída. Él se bajó por el enrejado de los metales.


Tratamiento. Ney ayer fue llevado donde el psicólogo, pues aunque para muchos es un héroe al haber salvado a su prima, él se siente mal porque no pudo salvar a las dos.


Yoselyn, en cambio, está agradecida del esfuerzo de su primo, pese a que quedó con una fractura en su pie derecho que le impedirá caminar por lo menos durante un mes, pero da gracias a Dios por haberse salvado.


Narró que esa noche del sábado llegó a las 19h00 a Bahía de Caráquez desde Quevedo, pues su familia cada año regresa para participar en las fiestas de San Pedro y San Pablo que allí se realizan, y como siempre salió a pasear con su amiga Emily.
 
 
Uno de los planes juveniles era subirse a la rueda moscovita y gritar de emoción en cada vuelta. Ahora lamenta que su amiga y confidente murió por la irresponsabilidad de un maquinista que no escuchó sus suplicas, según sus palabras.




SEPELIO La mayoría de las 16 personas que resultaron heridas por la caída ya fueron dadas de alta, no así Mikaela Rodríguez Arcentales, una adolescente que está grave en el hospital Abel Gilbert de Guayaquil. Ayer sus familiares indicaron que seguía en el área de terapia intensiva.


A las 15h00 un grupo de alumnos del colegio Fanny de Baird, donde estudiaba Emily, llegó hasta el barrio Cristo del Consuelo a despedir a la compañera y amiga. Lágrimas de pena y de impotencia afloraron en los jóvenes por la tragedia de la adolescente. <




Fiscalía busca a responsables


La destrucción de la rueda moscovita de Leonidas Plaza, que generó la muerte de una menor de edad, también causa acusaciones entre funcionarios de entidades.

El Cuerpo de Bomberos de Sucre, dirigido por Ricardo Ordóñez, ayer reiteró que por dos ocasiones, el 20 de junio y el 22 de junio, le pidieron al comisario nacional de Policía que clausurara a la rueda moscovita.

Ordóñez señaló que en una inspección realizada por su personal detectaron varias irregularidades, sobre todo que el juego mecánico estaba asentado sobre pedazos de madera que no daban ninguna garantía. Eso, según el jefe bomberil, finalmente causó que el cable tensor se rompiera y con ello cedió toda la estructura metálica y la consiguiente caída de los ocupantes de la rueda.

Luis Subía Veloz, comisario nacional del cantón Sucre, señaló que él por varias ocasiones pidió que dejaran de funcionar pero luego los responsables de los juegos mecánicos le presentaron un aval e incluso un permiso pagado al Cuerpo de Bomberos y un informe del Colegio de Ingenieros Mecánicos de Manabí. Con ello, dijo el funcionario, dio el permiso.

El jefe del Cuerpo de Bomberos refutó aquello y señaló que si bien dieron un permiso fue para los demás juegos mecánicos que no tenían problemas, y hacían referencia a que la rueda moscovita no podía funcionar.


HAY UN DETENIDO. En medio de las acusaciones la Fiscalía, por medio de la fiscal Celinda Velásquez, inició la instrucción fiscal. Por ahora hay un detenido, Galo Salazar Zambrano, empleado de Detroit Park, la empresa responsable del parque mecánico que llegó a estas fiestas.

Salazar fue detenido por la Policía la misma noche del sábado cuando intentaba sacar del lugar una camioneta de Sara Moreira, la administradora de Detroit Park, y a quien la Policía busca para que aclare lo que sucedió.


MUNICIPIO DA PERMISO. Mientras que en el Municipio de Sucre, la entidad que otorga el permiso para la ocupación de los espacios públicos, lamentaron el hecho. El alcalde Carlos Mendoza llegó a visitar a los familiares de la menor fallecida en el barrio Cristo del Consuelo y junto al Patronato cantonal entregaron ayuda para el sepelio.

La concejal Cristina Ruperti pidió que se aclare que los ediles no tienen nada que ver en la instalación de juegos mecánicos como algunos medios y ciudadanos han señalado.

Dijo que el Municipio apenas otorga el permiso de ocupación de espacios pero quienes deben velar por la seguridad son otras entidades como el Cuerpo de Bomberos y la Intendencia de Policía.

Mientras eso sucede en el cantón Sucre, ayer en Rocafuerte ya estaban instalados los juegos mecánicos, incluida la rueda moscovita, para iniciar las fiestas patronales de este cantón que son en este mes de julio.
 
 
 
 
 
Fuente: EL DIARIO*
 
 
 
 

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