martes, 26 de noviembre de 2013

Real Academia suprime 14 usos machistas

***SNN



Real Academia suprime 14 usos machistasEl DRAE anunció los cambios que hará para su edición 23 en 2014. Hay enmiendas a los oficios que realizan tanto hombres como mujeres. Los académicos han puesto su ojo analítico en este tema desde hace algún tiempo.


 En cualquier tertulia, como para citar un ejemplo, se suelen soltar chistes en los que la figura masculina y femenina se ven reducidos a labores que tienen que ver con el vigor. 


Hombre es casi siempre igual a fuerza, y mujer, por lo general, a endeble, sexo débil para atenuar algo. 


Ahora, la Real Academia de la Española (RAE), en la antesala del lanzamiento de la edición 23 de su diccionario en 2014, pretende acabar o al menos disminuir el sexismo en el imaginario de los hispanohablantes.


Esta especie de igualdad tiene que ver con la modificación de acepciones. Así, un huérfano no lo será más si perdió al padre o a la madre; o, como cita el diario español El País, padre y madre tendrán un nivel jerárquico similar, y femenino no necesariamente será sinónimo de débil, y masculino de enérgico.


El DRAE, como se conoce al Diccionario de la Real Academia Española, en su sitio web resalta que entre “sus principales novedades busca el logro de tres objetivos principales: enriquecer el Diccionario, modernizarlo y hacerlo más coherente” con la realidad.


Entre los cambios hay 93.000 entradas (palabras), 5.000 más que en la edición vigente. Según la RAE hay enmiendas a oficios que realizan tanto hombres como mujeres. 


Por ejemplo alfarero/a, enterrador/a o soldador/a, entre otras. O también otras que pasan a tener un género común como concertino, submarinista o guardabosque. Hasta ahora, 14 términos sexistas serán eliminados.


El director de la Academia ha sido cauto. “Se trata de que el Diccionario sea mejor, no menos machista, sino de que lo que diga sea verdad”, afirmó Pedro Álvarez de Miranda.


Y precisamente la preocupación radica en lo siguiente: ¿cambia el uso de la palabras porque el diccionario lo determina? El debate no se ha hecho esperar.


Eulàlia Lledó, aparte de ejercer la cátedra secundaria ha investigado en profundidad cómo el diccionario de la RAE “maltrata a las mujeres”.


La española, en su sitio web mujerpalabra.net en el artículo El género, el sexo, la violencia y el habla en el Diccionario de la Real Academia Española da cuenta, grosso modo, en términos cuantitativos del mencionado maltrato. “De las 1.223 entradas (palabras) con ejemplos en los que se habla de personas, los que tienen presencia de mujeres o de mujeres y hombres a la vez alcanzan las 236”.


Ella apunta directamente a las ejemplificaciones de los términos en cada una de sus acepciones y dice que ahí está la base machista del diccionario. Cita el caso de la palabra forjar. Esta en el DRAE, al menos en su edición digital, ubica cinco acepciones. 


En las que se colocan funciones que tienen que ver con fabricar o formar se habla de los albañiles, pero cuando se refiere a fingir o inventar se lee “la joven ha forjado mil embustes”.


Para Lledó “el DRAE está a años luz de la sociedad reciente. Arrastra una inercia que parece que le gusta. Una de las misiones del Diccionario es reflejar la realidad. Si lees las definiciones de madre, padre o huérfano verás que no la reflejan. El androcentrismo y el sexismo son tópicos que contravienen la realidad” de esta época.


Estas críticas se han expandido incluso en estudios completos no solo a la edición vigente del DRAE sino a la de 1992.


Por ejemplo en De mujeres y diccionarios. Evolución de lo femenino en la 22ª edición del DRAE en el que trabajaron las académicas María Ángeles Calero, Esther Forgas y la propia Lledó, se expone que, en el citado estudio, “se pretende dar cuenta de qué significado dan las y los hablantes a las palabras y cómo esto traduce la ideología, el pensamiento y hasta los sentimientos de determinada comunidad hablante”; y también se propusieron “mostrar cómo las personas que tienen la potestad (los miembros de la Academia Española) para redactar y definir la realidad que se expresa a través del diccionario articulan estos contenidos”.


Y, claro está, es el uso de las palabras las que dan el real significado de ellas y tal parece que el diccionario a veces da manotazos de ahogado. La reducción del sexismo en el DRAE “me parece un poco inútil; el lenguaje y la forma de comunicarse lo crean las personas. 



Por mucho que lo quieras eliminar (las acepciones), se seguirá diciendo en una conversación”, cuestionó César Gómez, un internauta.


Y en redes sociales las opiniones y los ejemplos se expandieron en torno a los cambios. En el diccionario el término juez tiene el siguiente significado: Persona que tiene autoridad y potestad para juzgar y sentenciar. 


No pasa lo mismo con jueza cuya acepción es: mujer que desempeña el cargo de juez o, en su segunda significación, mujer del juez. Incluso hubo quienes bromearon: “Para una mayor igualdad se deberían incluir enmiendas a profesiones que también ejercen hombres y que cuyo genérico ha sido femenino: dentisto, guitarristo, artisto, periodisto”, posteó el internauta Iván Gómez Alonso.


Pero no es la primera vez que la RAE pone sus preocupaciones por el espacio de la mujer en su principal obra. En los años ochenta, cita El País, la entidad contrató a varios expertos para buscar los sesgos machistas en el diccionario. “Del trabajo que hicimos, apenas recogieron cosas. Creo que cuando vieron la envergadura decidieron cambiar poco. Pagaron por un trabajo que tiraron”, recuerda Lledó, quien integró dicho equipo.


Pero la RAE frente a esto quiso quedarse con su responsabilidad de registro histórico y, de alguna forma, evadir su posible determinación inobjetable en el uso de la lengua. “Lo que no se puede pretender es cambiar la realidad a través del Diccionario. 


Si la sociedad es machista, el Diccionario lo reflejará. Cuando cambia la sociedad, cambia el Diccionario”, expuso el presidente de la entidad Pedro Álvarez de Miranda.


Pero esta precisión de la Academia no es suficiente para Lledó.
“Los diccionarios con sus ejemplos (y definiciones) no tan solo prescriben cómo tendría que ser la lengua, sino que también tienen que dar modelos y ejemplificar sobre el comportamiento de hombres y mujeres”, dice, y así abre el debate la académica española, precisamente, en un siglo donde es más visible la consagración de los derechos de la mujer como pilar básico de las sociedades modernas.


Datos

La Real Academia Española cumplirá el año entrante 300 años, por ello lanzará una edición corregida y aumentada de su diccionario; también estrenará cambios para este mismo libro de consultas en su portal de Internet.


La última edición (la 22ª) del diccionario fue lanzada en el 2001, posteriormente se hicieron cambios y enmiendas en su sitio digital http://rae.es/. En aquel sitio se pueden ver otros cambios.


El sexismo del lenguaje comenzó a combatirse a nivel internacional en la primera Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en México en 1975.



Fuente: EL TELÉGRAFO



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